Luego de la primera y segunda entrega de este glosario, continuamos hoy compartiendo la definición de más términos de esos que nos resultan “raros” o difíciles de entender.
Aquenio – dícese de un fruto seco que contiene una sola semilla, no debe confundirse con un cariópside que son granos de trigo o maíz.
Areola - grupo de espinas
Artejo – parte de una planta comprendida entre dos nudos.
Axila - ángulo entre un tallo y el pecíolo de una hoja.
Bianual – dícese de una planta que completa su ciclo vital a lo largo de dos temporadas, al final de las cuales muere.
Bienal - dícese de la planta capaz de vivir más de un año, pero no supera los dos.
Bohordo - es un tallo de consistencia herbácea, del que no nacen hojas y cuya función es sostener algunas flores y/o frutos en ciertas plantas. Es precisamente el caso de la inflorescencia de Allium ursinum que vemos en la imagen de wikipedia.
Brazado - se trata de ese tipo de crecimientos estructurales donde hojas y tallos nacen de un mismo punto.
Me complace presentar hoy un vídeo tan didáctico y claro como el que podréis ver. Agregar abono sólido a un bonsái, no es sólo abrir el envase y aplicar un poco acá y otro allá, una cantidad que ” más o menos” nos parezca bien.
La historia es otra: conviene respetar un procedimiento, que contemple cantidades y frecuencia apropiada. Aquí aprenderás a trabajar de la forma más saludable y práctica.
Te invito a invertir unos minutos en la seguridad de que este vídeo será un insumo valioso.
En nuestro primer post dedicado a este tema, proponíamos el cultivo de aromáticas en tu jardín, enfocando más hacia trepadoras, arbustos y flores que con su fragancia nos deleiten día a día.
Pero lo cierto es que hay otro tipo de aromas, no necesariamente tan dulce como el perfume de las flores, que nos encantan y seducen: el de las hierbas aromáticas.
¿Alguna vez has pensado en crear un espacio o un rincón dedicado exclusivamente a las plantas aromáticas?
Podrías pensar en algunas variedades de brezo, por ejemplo, que son muy adecuadas para este propósito de aromatizar, a las que se recomienda acompañar con otros arbustos aromáticos tales como el romero, el orégano, el tomillo (es el que vemos en la imagen de cpvi.com), el perejil, la hierbabuena y la albahaca.
Son plantas valiosas por su empleo culinario o para infusiones, algunas que también dan flores, logrando un lindo rincón de aromas.
Pues, te aliento a empezar desde ya la creación de tu pequeño espacio. Otro consejo es una creación de contrapunto de color a través de especies de flor como alhelí. Ya están los consejos. ¡Ahora es contigo! Manos a la obra.
Muchas plantas necesitan ayuda para crecer. En la naturaleza ellas crecen libremente, pero muchas veces sufren al no tener a alguien para echarles una mano. Para la suerte de ellas, tienen a nosotros y nos necesitan en algunas situaciones especiales.
Puede ocurrir en determinados momentos como cuando se trata de ejemplares jóvenes y conviene dar forma a su porte para que pueda crecer compensado, ante la presencia de rachas de viento, que podrían llegar a troncharlos, o durante la floración, en que adquieren un peso excesivo para que no sufran sus tallos.
Hay muchos tutores y los más usuales y prácticos resultan los individuales compuestos por materiales naturales tales como pequeñas varas como puede ser el bambú (como vemos en la imagen de infoflor.es), o plásticos, como material no natural tiene más durabilidad, cuando insertados en el sustrato y en el número preciso sirven como sujeción a la planta.
Según la necesidad, se pueden utilizar de varias formas. Se puede colocar de forma vertical o piramidal, a modo de armazón enlazándolos entre sí en la posición deseada por medio de cuerdas o alambres plastificados.
Lo ideal es estudiar bien la manera cómo tu planta crece para que te resulte eficiente el soporte que has elegido y preparado para tu planta.
El hecho de poder multiplicar con facilidad nuestras plantas puede llegar a significar buen ahorro de dinero. Ya no habrá que recurrir a viveros, pues si adquirimos suficiente experiencia y habilidad, allí donde veamos una planta que nos guste – pidiendo la autorización correspondiente – podremos obtener alguna semilla o alguna mata.
Te invito a consultar el post anterior donde compartimos las primeras consideraciones y continuar aprendiendo algo más en el día de hoy.
Otros métodos que debemos aprender serían el denominado pie o división de mata que da excelentes resultados con especies dispares, como fitonia, chamadorea o espatifilio.
En la mayoría de las plantas bulbosas, en cambio es suficiente con aprender a separa cuidadosamente los bulbillos de las raíces, en torno del bulbo mayor, vale aclara que algunas se generan y crecen a partir de un único bulbo.
Un recurso también muy utilizado en ficus o en drácena, es el acodo simple. Consiste – como vemos en la imagen de conevyt – en realizar una pequeña incisión con un cuchillo en una zona determinada del tallo, donde hay que aplicarle hormonas de enraizamiento y envolverlo muy bien con plástico relleno de compost para que permanezca siempre húmedo.
Después de un tiempo, surgirán las raíces. Será el momento de cortar el tallo y plantarlo, iniciando así su nueva vida apartado de la planta progenitora.