La belleza simple de la Nigella Damascena
No es una de esas plantas exóticas, sino que crece espontáneamente en distintos terrenos y baldíos. Pero junto a ese carácter agreste, la Nigella Damascena guarda una gran belleza, que la hace interesante para ubicar en jardines.
Vulgarmente conocida como Arañuela de Damasco o Cabellos de Venus, esta planta pertenece a la familia Ranunculaceae. Cuenta con atractivas flores, y se trata de una planta anual.
Se desarrolla en forma de mata, y puede alcanzar una altura de entre 40 y 50 centímetros. Sus flores, de 4 centímetros de diámetro, presentan colores como amarillo, azul, morado, lila, rosa o blanco, dependiendo de la variedad con la que nos encontremos.
Requiere su ubicación en un sitio con pleno sol o media sombra. Es resistente al exterior en verano en áreas cálidas, pero sin embargo requiere protección contra las heladas. Cualquier tipo de suelo bien drenado es bueno para su crecimiento, aunque el más adecuado es el arenoso.
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