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Plantas Aromáticas, del jardín a tu mesa

julio 5, 2017

Las llamadas plantas aromáticas son un verdadero regalo de la naturaleza, que es posible valorar doblemente: en nuestro espacio verde y en nuestra cocina. Algunas de ellas son verdaderas estrellas de la gastronomía y no hay sustituto para su sabor y aporte estético en ciertos platos.Hoy inicio una pequeña serie que te invito a compartir, donde ennumeraré aquellas aromáticas que a mi más me gustan. Te invito a que nos dejes comentarios acerca de tus favoritas, para agregarlas a nuestra lista.

Una de mis favoritas: el Ciboulette, cuyo nombre científico es Allium shoenoprasum.

Es familiar de las cebollas y de los ajos. Podrás cultivarla incluso en macetassiempre que reciba abundante luz natural. Su uso gastronómico reside fundamentalmente en sus típicas hojas con forma de agujas (las que ves en la imagen). Debes procurar que siempre esté en tierra fértil y bien drenada.

Luego, otra muy utilizada en mi hogar, la Menta.

Crece de forma silvestre (pero por supuesto también puedes sembrarla) y es muy resistente. Aún si te olvidaras algunos días de vigilar su riego y ella comenzara a debilkitarse y marchitar, apenas a la media hora de recibir agua en su base, ella resurgirá con la fuerza de siempre. Es de muy sencillo cultivo; si alguien tiene una sólo arranca uh tallito con hojas, ponlo en la tierra y verás que conseguirás raíces rápidamente. Mantén su suelo húmedo con abundante materia orgánica, y te recomiendo tenerla siempre cerca de tu cocina.

Hemos comenzado una serie relativa a las plantas aromáticas y hoy te propongo continuar con otras dos de ellas. Enfatizo, antes, en el valor que aportan a nuestros platos estas plantas cuando tenemos la fortuna de poder tomarlas bien frescas de nuestro propio jardín.

Una vez que pruebes la diferencia… ¡me contarás!

Hablemos primero del Perejil, cuyo nombre científico es Petroselinum crispum. Es de amplio uso en el entorno culinario. Esta planta bianual, se mutiplica or semilla y es bien resistente a las bajas temperaturas. Una vez cultivada puedes mantenerla tanto a pleno sol como a media sombra. Al plantarla, te recomiendo sumergir en agua sus semillas por un lapso de unas dos horas. Luego puedes proceder a sembrarla con mayores chances de éxito si lo haces en suelo fértil que debes mantener bien drenado. Tienes la ventaja adicional de que puedes hacerlo durante todo el año siempre que tomes la precaución de proetegerle de las heladas en invierno.

Nuestra siguiente “estrella” gastronómica es su compañero infaltable: el Orégano, cuyo nombre científico es Origanum vulgare. Presenta flores de color liláceo, que aportan una estética especial al cantero o maceta donde le hayas sembrado y aparecerán recién a finales del verano. A nivel gastronómico podrás usarlo seco o fresco. Es una planta perenne bien resistente, que puede multiplicar por simple división de matas o por siembra de semillas en primavera. Dado que son las hojas lo que utilizarás en la cocina, te recomiendo que cortes las flores ni bien salgan; con esta acción la planta concentrará su vigor a nivel foliar.

Continuando con esta serie cuya primera y segunda entrega habrás podido leer en la pasada semana, agrego hoy otras dos verdaderas celebridades que merecen en viaje de tu jarín a la cocina.

Te aliento a intentar el desafío de cultivarlas personalmente. No importa que vivas en un departamento o casa pequeña. Es suficiente una ventana en la que puedas colocar un macetero, siempre que reciba suficiente sol.

Propongo comenzar hoy por la Borraja, cuyo nombre científico es en realidad Borrago officcinalis. A nivel gastronómico es doblemente aprovechable, se utilizan tanto sus hojas como sus flores, típicas por su característico color azul brillante. Es una planta anual, nada difícil de cultivar pues un par de sus virtudes intersantes son que crece cómodamente en cualquier tipo de suelo y es bien resistente a bajas temperaturas. Necesita un lugar soleado aunque tolera bien la semisombra. Puedes dembrarla en otoño (preferentemente no en macetas) siempre que protejas los brotes de las heladas.

Nuestra segunda propuesta de hoy es una aromática que probablemente conoces bien: la Salvia, cuyo nombre científico es Salvia officinalis. Tiene el doble valor de ser vistosa (hermosas flores espigadas, de atractivos colores) y a la vez de buena utilidad en la cocina. Te recomiendo para ella un lugar soleado, no importa el tipo de suelo, siempre que controles un buen drenaje y no la expongas a bajas temperaturas. Puedes sembrarla en primavera si eliges multiplicarla por semillas y si prefieres una modalidad de reproducción vegetativa, el otoño es la época ideal para hacer un esqueje.

 

Dando por el momento finalizada esta serie, te invito a que consultes su primera, segunda y tercera entrega que anteceden a la propuesta de hoy.La idea ha sido informarte acerca del sencillo cultivo que estas plantas requieren, y dado que muchas de ellas incluso crecen silvestres, desafiarte – en la certeza de que no pasarás trabajo y lo disfrutarás mucho- a que lo intentes por tí mismo/a en tu propia casa.

Empiezo por una planta con leyenda, el Romero, cuyo nombre científico es Rosmarinus officinalis y es la que ves en la imagen. Su aroma y sabor son bien característicos. Es una planta utilizada con mútiples fines, incluso ornamental pues es elegante en función de sus hojas angostas y erguidas que se elevan incluso hasta 1 metro. Es una especie noble y bien fácil de cultivar: es suficiente con que cortes una pequeña rama de una planta saludable y ésta crecerá sin problemas en nueva tierra si la colocas con suavidad y le proporcionas riego de inmediato. Es bien resistente al frío y te comento algo que no todos han llegado a ver: el Romero tiene flor. Éste dato… es parte de la leyenda que te mencionaba al principio y te contaré en un próximo post.

Por último va un lugar de destaque para la Albahaca morada, que tiene el curioso nombre científico de Oncimum basilicum ”Dark Opal”. Como todas las aromáticas que incluí en esta serie, es francamente fácil de cultivar. Su penetrante aroma hace las delicias de grandes y chicos cuando se la utiliza en la cocina, tanto si se usa cruda (por ejemplo sobre tomates o ensaladas frías) como si se la incluye en la cocción de alguna salsa. Podrás cultivarla en macetas, tanto en interior como en exterior siempre que goce de pleno solcalor suelo bien drenado. Te sugiero cortar y deshechar sus típicas flores blancas ni bien aparezcan, para que la planta concentre todo su vigor a nivel foliar.