Es una realidad y tiene nombre: se llama terapia hortícola y se utiliza como uno de los tratamientos que promueve mejora a pacientes que padecen trastornos mentales y físicas. El contacto directo con la naturaleza es capaz de ayudar en la recuperación de enfermedades, ayudando a la persona a tener ganas de vivir y retomar fuerzas para seguir y luchar.
A lo que se llama el “jardín de la cura”, no es otra cosa que una técnica que tiene una mezcla de la cultura de plantas y jardinería activa y pasiva y es bueno señalar que ha surgido antes que la Psiquiatría como Ciencia. Se observó que los pacientes mejoraban cuando estaban en contacto con la Jardinería en su sentido amplio: su interacción con las plantas, como nos muestra la imagen tomada en clinicanuevoser.com. Cuidar de un jardín los ayuda a disminuir el estrés porque les permite tener una pausa que coloca la mente en estado de meditación.
El encanto con la belleza actúan activando emociones positivas y disminuye además los sentimientos negativos; trae tranquilidad, lleva al optimismo, a la esperanza y promueve la esperanza en la cura. Cada jardín, en lo personal, me recuerda al arquetipo del paraíso: un lugar bello, bueno, encantado, donde reina la armonía.
Si es lo que necesitas, piénsalo y no dudes en intentar esa propuesta, por qué no de la mano de nuestro blog. En el próximo post, aportaremos conceptos para iniciar con tus propias manos, un cultivo en tu terraza o balcón.
A lo largo de estos post, tuvimos ocasión de aprender varias cosas importantes, como los elementos que no pueden faltar en un jardín de este tipo y muy especialmente su significado.
Hace poco encontré esta propuesta que me ha gustado mucho, y sinceramente ya he regalado a muchas de mis amigas que no disponen de suficiente espacio para construir un jardín Zen real, con las dimensiones habituales. Se trata de un jardín Zen en miniatura, que trae los elementos principales que le componen.
La encontré en el mismo sitio de donde hemos tomado la imagen de portada: manualidadesgama.com. Como podéis ver, se trata de un jardín pequeño, más que nada simbólico pero capaz de reproducir y sobre todo transmitir la armonía y paz espiritual mínima a partir de una reproducción de tan escaso tamaño.
Está presente la arena, las rocas y con el pequeño rastrillo que trae el set, puedes dibujar las ondas infaltables en el mismo. Un producto ampliamente recomendable.
En este mes hemos dedicado espacio y varios posts a uno de los jardines orientales más famosos: el jardín zen.
Pero no es lo único para aprender y no son éstos los únicos jardines orientales que vale la pena conocer. El secreto del diseño de estos jardines, es que existen ciertos componentes y reglas que siempre deben estar presentes.
El punto clave es que no se trata de “caprichos”: cada cosa tiene su significado y su razón de ser. Por ello, he elegido este vídeo, que explica con total calidad y haciendo uso del potencial audiovisual, esos elementos a los que hago referencia y su importancia en el contexto total. Imperdible.
Pocas cosas producen tal sensación de armonía como un jardín zen. Paz interior y sensación de pertenencia al mundo en que vivimos, son apenas dos de los sentimientos que de inmediato despiertan en tu interior cuando tienes el privilegio de visitar un jardín zen.
Dedicaré dos posts próximamente, a compartir contigo cuáles son los principales componentes de un jardín zen, qué significa cada uno de ellos y cuáles son las pautas a respetar para diseñar un espacio de este tipo.
La propuesta de hoy, de la mano de una melodía suave e inspiradora, es disfrutar en imágenes un espacio de estas características para que vayas conociendo un poco más de qué se trata. Te invito a estar pendiente de los próximos posts.
Por ello, he pensado en compartir hoy este vídeo que te enseña y demuestra paso a paso cómo construir un jardín zen. Lo interesante de esta propuesta es que el tamaño no tiene importancia, mejor expresado: éste factor no es un punto clave. Vale decir: puedes construir un jardín zen en un espacio amplio de muchos metros cuadrados y también puedes hacerlo en una pequeña caja de madera.
No dejes de prestar atención a este riquísimo material, cuya calidad de imagen y sonido contribuye a una mayor claridad de comprensión.