
La tibouchina es una especie que crece sin problemas en maceta o jardín. El principal punto a tener en cuenta es que hay que colocarla en lugares con una temperatura mínima de 14º C, ya que de lo contrario perecerá o no tendrá un buen desarrollo.
Se trata de una planta o arbusto de hoja perenne, capaz de alcanzar hasta los 2 metros de altura. Presenta un follaje aterciopelado y de forma habitualmente ovalada. La floración se concreta en otoño, presentando cinco pétalos de hermoso colorido.
Los mismos presentan tonos rosas, violetas e incluso blancos. Esta especie es oriunda de las regiones tropicales de América Central y del Sur, por lo tanto su principal enemigo es el frío: no puede soportar temperaturas inferiores a los 14º C.
En invierno debe ser protegida especialmente de las heladas y otras exigencias climáticas. Debe colocarse sobre tierra ácida, y sus necesidades de riego son bastante escasas, siendo suficiente regarla una vez cada 10 días.
Imagen: kodaionline.com

La resistencia al frío de las plantas es un punto vital en el cuidado de las diferentes especies vegetales que se ubican en el jardín. Es que la intolerancia a las bajas temperaturas que sufren muchas variedades puede provocar daños irreversibles en su desarrollo.
Es sabido que los cambios climáticos, las condiciones del suelo, la humedad, los vientos y otros factores relacionados tienen mucha incidencia en el desarrollo y el crecimiento de las especies vegetales. Sin embargo, el frío es uno de los factores capaces no solamente de determinar la calidad del cultivo sino, incluso, de decretar su desaparición.
Una técnica que puede ser muy útil para proteger a las especies vegetales del frío es cubrirlas con el propósito de evitar el contacto directo con la escarcha. Es que aún las plantas más delicadas pueden llegar a soportar un frío momentáneo, pero solamente con una noche de exposición a la escarcha todos sus tejidos pueden morir.
Por eso es importante tener en cuenta las características climáticas de cada zona geográfica para poder proteger a las especies, además de considerar temas como la altura de los terrenos, que también pueden influir. En ocasiones, la única forma de proteger a las plantas será trasladándolas a interiores con el suficiente aislamiento térmico. La imagen fue extraída del blog jorgeatk.blogspot.com.

¿Te gustaría que tus plantas se vean siempre tan saludables y vigorosas como la que vemos en la imagen (tomada de artigoo) de portada?
No es difícil, y créeme que el primer paso para ello no es el fertilizante ás caro, o las macetas más importantes. Como ya comenzamos a plantearte desde el post anterior. uno de los secretos más simples y antiguos es bien sencillo de realizar: observar tus plantas con constancia y dedicación.
La limpieza se convierte en aliada espléndida de cara a evitar posibles enfermedades así como para mostrar toda la belleza de las distintas especies. Con cierta periodicidad hay que retirar las hojas secas, prestando especial atención a las basales, al igual que las flores marchitas, lo que favorece la aparición de nuevos brotes y permite que las plantas ofrezcan un aspecto más llamativo.
Observando siempre las plantas estarás atenta a sus mínimas reacciones y vas a poder evitar muchos problemas y -desde luego- dejarlas más bonitas.

Tal como comentábamos en nuestro post anterior entiendo que es realmente importante que te detengas a pensar en el alcance que tiene, el simple hecho de que hagas de la observación de tus plantas, un hábito.
Más allá de ser beneficioso y relajante para ti, serán ellas las más beneficiadas pues podrás detectar a tiempo muchos síntomas que podrían llegar a resultar fatales, en caso de dejar pasar demasiado tiempo.
La limpieza se convierte en aliada espléndida de cara a evitar posibles enfermedades así como para mostrar toda la belleza de las distintas especies. Con cierta periodicidad hay que retirar las hojas secas, prestando especial atención a las basales, al igual que las flores marchitas, lo que favorece la aparición de nuevos brotes y permite que las plantas ofrezcan un aspecto más llamativo.
Observando siempre las plantas y evaluando sus reacciones vas a poder evitar muchos problemas y no sólo dejarlas más bonitas sino hacerlas ganar salud y vigor, tal como el ejemplar que vemos en la imagen de vitadelia.com.

Para que en las plantas perdure la salud, que se reflejará en un aspecto lustroso y atractivo, resulta preciso implicarse en su mantenimiento, comprometerse con ellas llevando a cabo pequeñas tareas que, aunque aparentemente insignificantes algunas de ellas, redundan en un claro beneficio para su desarrollo.
No es difícil, ni se trata de labores que sólo puedan realizarse por los expertos o tampoco tareas tediosas, porque – y aquí está el dato curioso- todas ellas parten de la base de la observación cuidadosa.
Puede ser que te sorprenda, pero de verdad la mejor forma de detectar una posible anomalía desde etapas bien tempranas y poder actuar desde el primer momento, es realizar sostenida y periódicamente una revisión (tal como vemos en la imagen tomada de novitambientes.com) a los ejemplares que posees, para localizar irregularidades, cuando aún estamos a tiempo.
El mero hecho de una planta esté en un lugar que no se ajusta a sus necesidades se nota en su apariencia, detectándose en sus hojas tanto el exceso cuanto la falta de sol. Del mismo modo, tanto la carencia de agua como el encharcamiento se reconocen a primera vista. Te invito a estar pendiente de la segunda parte de este tema, por la salud de tus plantas.