Aunque parezca un cultivo extremadamente exótico, actinidia chinensis es una planta trepadora originaria de China, que otorga los frutos conocidos popularmente como kiwis. Por lo tanto, puede ser tranquilamente cultivada en el jardín del hogar

Posee hojas redondas y caducas, y sus flores pueden ser masculinas, femeninas y hermafroditas. De conseguirse una buena germinación y floración, el kiwi nos regalará sus frutos en forma de cápsula, que aportan vitaminas C y E.

Además, son ricos en fibras y bajos en colesterol. Se cree que poseen efectos anticancerígenos, antioxidantes y que refuerzan las defensas del organismo. Teniendo en cuenta todo esto, no estaría mal animarse a cultivar esta planta en el jardín…

En principio, habrá que cultivar la paciencia, ya que los frutos aparecerán en abundancia luego de cinco años, aproximadamente. Si este dato no lo desanima, puede optar entre sembrar semillas (se obtienen directamente del fruto) o comprar la planta en un vivero.